Mi historia como maestro de ingles


Recientemente me contacto un ex alumno al que le dí clases hace un poco más de un año. Me compartió que se había mudado a Vancouver, Canada y que quería compartir conmigo ese acontecimiento. Por ello les quiero contar brevemente mi historia como maestro de inglés básico.

Comencé a dar clases en una escuela de idiomas local y el director vio en mi la capacidad de impartir clases, y aunque yo no estaba totalmente seguro de ello, después de muchos tropiezos me fui sintiendo más cómodo en el salon de clases… virtual. Porque esto fue durante 2021, aún había cuarentena y daba clases por zoom.

Durante todo ese tiempo que impartí clases conocí a varias jóvenes de distintas partes del país. Los grupos eran pequeños y llegue a dar clases a 4 grupos cada semana. El chico que menciono al principio era parte del mítico B5-6, un grupo que paso por varias etapas y con el que me sentía mucho más a gusto. Con ellos probe distintas dinámicas y ejercicios donde sacaba provecho de mi creatividad y mis conocimientos en la tecnología. Además de que la mayoría de sus integrantes eran muy buenos alumnos. Lo chistoso de este chico es que faltaba muy seguido a clases por su trabajo, pero siempre entregaba su tarea y casi siempre veía las clases grabadas.

Además del B5-6, también tuve un grupo especial pero en el mal sentido, el cuál se llamaba el BS. Fue un grupo que era durante los sábados desde las 10 hasta las 15 horas del día, era un horario muy cansado. Los primeros meses pudimos sobrellevarlos, pero después llegaron a un punto donde faltaban muy seguido y no se podía avanzar adecuadamente con las clases. Ya sea por el cansancio o por el poco interés de los alumnos, me quede desencantado con ese grupo. La ultima clase que les dí solo asistió una solo chica.

Entre los otro grupos que tuve estaban conformados por niños de secundaría y un par de jóvenes de mi edad. Enseñarle a los niños y sobre todo lidiar con ellos es una tarea titánica. Tuve unos cuantos problemas con un par de niños que eran demasiados traviesos y una niña que no tenia tanto interés en aprender, y los entiendo, estaban siendo obligados a tomar las clases.

Después de un año de impartir clases, decidí dejar ese trabajo pues mis condiciones laborales no eran optimas y empece a padecer burn-out, además de que ya quería probar con el marcado laboral de la programación (que hasta ahorita no he consigo trabajo, pero de eso hablare en otra ocasión).

Aún recuerdo la ultima clase que les dí al B5-6, fue un evento muy triste, una despedida muy larga para un grupo que me marco y llevare en mis recuerdos con cariño. Las voces de mis alumnos se escuchaban entrecortadas, impactadas por mi salida. Ese día me convertí en un mar de lagrimas justo después de terminada la sesión. Momentos después escribía en mi diario que estos chicos se habían hecho de un lugar especial en mi corazón y quizás ellos me recordarían, o quizás no… Y al final uno de ellos se acordó de mí en otras tierras.

Ser maestro aunque haya sido por un breve tiempo me cambio la vida, y es algo que busco hacer muy pronto. Llevando a cabo el oficio de enseñar pude desenvolverme de forma creativa y social. A pesar de que soy una persona introvertida, conocí a varias personas en el camino. Enseñar es un trabajo muy gratificante, pero menospreciado. Además de que enseñando se aprende mejor.

© Escrito por Guirdo